Te has convertido en un niño alegre de una sonrisa contagiosa. Te bautizamos hace unos meses y en este año y tres meses has curado el dolor que me había causado la muerte de Helio. Tienes como ocho dientes y los usas muy bien; comes casi de todo y no nos has complicado la vida al quererte quitar el chupo o el seno de mamá. Caminaste muy rápido y entes de que cumplieras un año. Ahora eres muy ágil y juegas con lo que se te pone en frente. Es una época muy feliz para esta pequeña familia.
He cumplido mis 40 años y la celebración fue muy íntima. Alejados de todo y en un lugar muy especial de la humanidad. Lo mas importante, contigo y con tu mamá. Las dificultades particulares del clima de ese día me recordaron como ha sido mi vida. Me propongo las cosas, no obstante las dificultades que se presenten en el camino. Pudo haber sido un día triste por la lluvia que el huracán Alex derramó en la ruta, pero fue un día muy especial por la dicha de estar con mis seres mas queridos.
